Compras Compulsivas

Compras Compulsivas Artículo

Sobre las Compras Compulsivas:

La palabra comprar hace referencia a la conducta de adquirir un bien tangible o intangible, a cambio de alguna forma de pago. Relacionado con la palabra, existen dos modalidades que usualmente en el coloquio se confunden:  

(1) La persona que realiza una compra por impulso, responde al deseo de poseer un producto, mediando en la situación, poca o ninguna planificación.  Estamos hablando de una gran parte de las situaciones de compra en donde la persona no ha planificado adquirir producto alguno, pero regresa a casa con algo en las manos.

(2) El comprador compulsivo o compradora compulsiva actúa irracionalmente, comprando algo que tal vez no necesita y no usará, intentando mejorar su autoestima y satisfacer necesidades emocionales. Lo que genera un círculo de dependencia psicológica, llegando a perder el control de sí mismo.

El Perfil del Comprador o Compradora Compulsiva.

El Dr. Enrique Luis De Rosa Alabaster, Especialista en Neurología, en Psiquiatría, en Sexología y Psicoterapeuta Cognitivo-Comportamental, describe el perfil típico del comprador compulsivo o compradora compulsiva como: “…una mujer, en torno a la treintena, de no importa que clase social, que ha desarrollado este hábito a fuerza de comprar ropa, zapatos, joyas y productos de belleza. También hay hombres, aunque muchos menos, y sus preferencias se decantan por los aparatos eléctricos y las herramientas para el hogar…Siendo la prevalencia en la población entre el 2 y el 8 % según diferentes estudios…”

Juan Moisés de la Serna, Doctor en Psicología, Master en Neurociencias y Biología del Comportamiento expone el concepto de compra compulsiva, oniomanía o shoppingmania como: “…un tipo específico de alteración del comportamiento, semejante a la adicción; por el cual una persona es incapaz de controlar sus tendencias e impulsos que le llevan a comprar. Esta adquisición puede estar fijada en un determinado objeto, bien o servicio, de forma que se tenga una tendencia irrefrenable a adquirir toda clase de zapatos o bolsos, por poner un ejemplo; o puede estar asociada al hecho de comprar por comprar, sea el producto que sea...”

Serna describe otro perfil que suma una gran dibujo al de Alabaster: “…La personas más expuestas a esta adicción a las compras son los vulnerables jóvenes, que se encuentran en una etapa de formación, y donde cobra especial importancia la aceptación social y la pertenencia al grupo, siendo sus iguales su referente sobre lo que es adecuado y lo que no. Precisamente a esta edad, y en particular en las mujeres, es donde se encuentran la mayoría de los casos de compra compulsiva; y en especial, en aquellas que tienen mayores posibilidades económicas”.

Afirma Serna que el prototipo de persona que empieza a sufrir la adicción por las compras compulsivas sería una joven de familia con posición económica media alta o alta, que no tiene que dar cuentas sobre lo que gasta, que suele realizar sus compras con amigas de una posición similar, y que le gusta “ir a la moda”, encaprichándose de lo último que sale al mercado. Así que si ves que tu hija empieza a gastar más de la cuenta, cogiendo a veces dinero a escondidas, y que lo tira en caprichos, tienes que plantearte que puede tener un problema de compra compulsiva. También puede darse el caso, por ejemplo, que observes a alguna amiga de una edad cercana a los cuarenta, que suele comprarse todo lo que aparece de su artista o famoso favorito, y además trata de ir a la moda, adquiriendo casi a diario nuevas prendas, que ni siquiera le da tiempo a disfrutar, ya que al día siguiente tiene otro modelo diferente. Puede que debamos sospechar que sufra esta patología de compra compulsiva; pues, aunque se inicie en una edad temprana, si no se llega a tratar puede durar toda la vida. 

Los artículos que los compradores y las compradoras compulsivas adquieren con más frecuencia son prendas de vestir, zapatos, cosméticos, joyería, aparatos electrónicos, artículos coleccionables, antigüedades, equipos de sonido, discos / cds, piezas de arte, autopartes y regalos.

Posibles Indicadores de Adicción / Compras Compulsivas.

Las compras o síndrome de compra compulsiva es difícil de distinguir externamente. No es una escena muy diferente a la compra que realizaría cualquier ser humano en alguna plaza. Quizás la diferencia radique en el sentir interno del comprador compulsivo o compradora compulsiva , quien puede experimentar: 
yinyangpq1 Componente Cognitivo-Conductual: Una tormenta de pensamientos que inciten a la conducta de compra
yinyangpq1 Posible indicador de adicción (recaída después de períodos de abstinencia y control): Un alto deseo de resistirse a gastar, sucumbiendo finalmente al impulso de realizar la compra.
yinyangpq1 Componente Conductual (Reforzamiento Positivo): Liberación de la tensión y satisfacción una vez realizada la compra.
yinyangpq1 Componente Cognitivo (disonancia cognitiva): Pensamientos y posteriores sentimientos de culpa a la liberación de la tensión. 
yinyangpq1 Conducta antisocial (cualquier acción que viole las reglas y expectativas sociales o vaya contra los demás, con independencia de su gravedad): En un estado avanzado de la compulsión se puede llegar a incurrir en el uso excesivo de las tarjetas de crédito u otra forma de obtener dinero, incluso pidiendo prestado o robando a los y las familiares más cercanos y/o  amigos y amigas, para conseguir lo que cree que necesita.
yinyangpq1  Otras consecuencias psicológicas de la compra compulsiva: la angustia, la depresión, los remordimientos, la vergüenza y la baja autoestima.
Se describe entonces al sujeto como eminentemente racionalizador, con estrategia cognitiva de justificación, y argumentación plausible y aceptable para ocultar las explicaciones reales de sí mismo.

Todos los síntomas anteriores provocan un alto nivel de estrés, que puede acarrearle a la persona afectada enfermedades como la úlcera, hipertensión, depresiones profundas y frecuentes dolores de cabeza

Compras Compulsivas Artículo 2Tratamiento / Compras Compulsivas.

Lo primero que debe hacer el comprador o compradora compulsiva es reconocer su dependencia, y las consecuencias que ésta tiene en su vida, como en quienes le rodean. Posteriormente procurarse ayuda profesional de la mano de algún especialista certificado y reconocido del área. 

Dicho especialista tendrá que incluir una combinación de técnicas que traten de dar respuesta a la situación de ansiedad y los pensamientos intrusivos generados ante la tentación de comprar, como son: 

(a) las técnicas de respiración y relajación, orientada a soltar la ansiedad en situaciones de “tentación” (Véase Relajación Integral de Grupo AMBOS);

(b) Terapia cognitiva conductual destinada por un lado a identificar aquellos pensamientos intrusivos que agravan la situación de tensión que se origina en situaciones de “tentación” y por el otro, generar estrategias conductuales para reducir las conductas inadecuadas de compra, así como reforzar aquellas orientadas al ahorro.

Consejos para el Comprador Compulsivo o la Compradora Compulsiva

(1) Maneja solamente dinero en efectivo y sólo un porcentaje que destines a efectos previamente establecidos como comida, bebida u otras necesidades diarias.

(2) Si sales específicamente de compras, haz una lista antes de ir por ellas, y no compres nada que no esté en la lista.

(3) Si ves algo que crees necesitar pero que no está en esta lista, espera 24 horas antes de comprarlo para permitir que el impulso disminuya.

(4) Evita las situaciones que te tienten a comprar. Para algunas personases es ir un centro comercial, para otras son las tiendas con descuentos.

(5) Guarda las tarjetas de crédito en algún lugar seguro en donde no estén contigo a diario. Álvarez del Blanco en su magnífica obra Neuromarketing afirma que: "...pagar con tarjetas de plástico altera significativamente el concepto del desembolso y modifica el cálculo en los aspectos financieros de la decisión de compra. Cuando se paga una compra en efectivo, el intercambio involucra una cierta pérdida inmediata. El pago con tarjeta de crédito hace a la transacción abstracta, por lo que disminuye el sentimiento de dispendio. Sería como una especie de anestesia al miedo ocasionado por el desembolso; así seguir gastando sería algo natural. Los sentimientos humanos se encandilan ante la posibilidad de un disfrute instantáneo, desechando las posibles consecuencias financieras posteriores a la decisión. El impulso de compra entonces, encuentra baja resistencia, se paga a crédito y luego se analiza cómo enfrentar más tarde el importe de la compra".

(6) Evita realizar compras a través de pantallas (tu ordenador, tu portátil, tabla, teléfono, televisión  o cualquier otro). 

(7) Habla con tus familiares y amigos o amigas cercanas sobre la situación que estás enfrentando. En gran parte de los casos existen a nuestro alrededor personas que nos incentivan a realizar compras y deben saber que nos están causando un daño directo.

Para finalizar este artículo recuerda: 

 Recibir ayuda en un tema tan delicado como las compras
compulsivas puede evitarte serios problemas financieros
y rupturas en tus relaciones. No trates de esconder el problema.
Conviértete en parte importante y vital de su solución.

POR: MIGUEL CONSTENLA
Licenciado y Máster en Conducta Humana.
Especialista en Autoestima, Mediación de Conflictosy Parejas.
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. / @miguelconstenla

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 Fuentes Consultadas:
Álvarez, R.: Neuromarketing: Fusión Perfecta. Segunda Edición. Prentice Hall. España.
Constenla, M. (2013): Cátedra Conducta del Consumidor Digital. Instituo Internet / U.C.V. Diplomado de Gerencia en Marketing Digital. Caracas. Venezuela.
De la Serna, M. (s/f): Adicción a las compras.
 http://www.webconsultas.com/mente-y-emociones/adicciones/adiccion-las-compras-11644
De Rosa Alabaster, E. (s/f): 
Datos del autor. http://www.psygnos.net/consultapsi/content/view/45/83/

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